
La semana antes de conocerte estaba sentado en el sillón de mi casa viendo un documental en la televisión por la noche, pensando en que jamás encontraría a ninguna persona con la que pudiera sentarme y permanecer en silencio abrazados viendo el documental...
No era el hecho de encontrar a esa persona, sino de encontrar a alguien capaz de sentarse a ver un documental y no estar deseando irse... Alguien que me acompañase a museos, a exposiciones y no pusiese cara de extraterrestre cada vez que le sugiriera ir a ver algún ballet o hacer un viaje plenamente cultural...
Lo más extraño y doloroso es saber que estoy rodeado de gente que nunca me entenderá pero que se adaptará a mi.
No quiero que se adapten, no quiero que lo acepten... Quiero que me entiendan.
El final del principio de esta historia viene cuando te encuentro, cuando comprendes cada rincón de mi alma. ¿Lo mas cínico?
Que debo olvidarme de ti, que debo frenar mis sentimientos...
¿Lo más hipócrita?
Que creo que lo estoy empezando a hacer... Que me he traicionado a mi mismo. He roto la promesa que hice al jurar que nunca callaría lo que siento...
¿Lo más real?
Que lo estoy haciendo...
¿Lo más doloroso?
Que sé que no debo hacerlo, que debo luchar por ti ...
Que tienes que estar en mi sillón...